Si has disfrutado de mi compañía en una boda, un evento o un viaje, y crees que una amiga podría necesitarla, recomiéndame. Es la forma en que crece este servicio: de confianza en confianza.
Muy sencillo: le pasas mi contacto a tu amiga, o me escribes tú presentándonos. Cuando ella reserve su primera ocasión, ambas tenéis un detalle de agradecimiento en vuestra siguiente reserva. Sin formularios ni complicaciones.
En un servicio basado en la discreción y la confianza, la mejor recomendación es la de alguien que ya me conoce. Tu palabra vale más que cualquier anuncio, y por eso la cuido especialmente.
Tu recomendación es confidencial. Nunca revelaré quién me ha recomendado a quién, ni confirmaré a nadie que sois clientas. La misma discreción que aplico a las reservas, la aplico a las recomendaciones.